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Comediantes

Ariel Miramontes Flores: una vida de esfuerzo

Ariel Miramontes no la ha tenido fácil para llegar al éxito, por eso él es la prueba de que, con esfuerzo y talento, se puede alcanzar todo.

Por: Sergio Hidalgo
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Ariel Miramontes Flores creció como un niño feliz, pero un poco solitario. que disfrutaba mucho pasar horas dibujando, actividad que sigue realizando hasta la actualidad. El dibujo le ayudó a ejercitar la imaginación, además de fomentar el cariño por las artes.

Años más tarde, en un viaje a Veracruz, tuvo una especie de epifanía al escuchar a un jaranero, que tocaba alegremente su guitarra al mismo tiempo que cantaba un son. Ariel, maravillado, se dio cuenta de lo hermoso de la música, y cómo ésta podía generar muchos tipos de sentimientos en quien la escuchaba. En ese momento por primera vez pensó que sería maravilloso dedicar la vida a expresar -de una forma artística- los sentimientos que tenía en su interior.

Tal vez por eso, su primer intento en entrar al medio artístico fue a través del canto. Ariel se sumó a dos proyectos musicales. En el grupo Amigo conoció a Maya Karunna, que pronto se convirtió en una de sus grandes confidentes. Lamentablemente, este intento musical no redituó ganancias suficientes para poder vivir tranquilamente. Aun así, la inquietud por la música se mantuvo y le permitió, años después, lanzar canciones con el personaje de Albertano.

Ariel Miramontes a los 17 años en la obra “El soñador navegante”.

Pero el momento que marcó su vida, y determinó su futuro, fue la primera vez que asistió al teatro:

Fui a ver Anita, la Huerfanita con Lolita Cortés y Usi Velasco, de los adultos no me acuerdo, y vi por primera vez el teatro y me impresionó. El lugar se me hizo mágico, la iluminación, la escenografía, el espacio. Quedé impactado. Yo, después de salir del teatro, dije: quiero dedicarme a esto.

A pesar de estar enamorado de la actuación, su familia no estaba completamente de acuerdo con que Ariel se dedicara a la actuación. Por eso, a la hora de elegir una carrera, Ariel optó por estudiar Ciencias de la Comunicación. Pero el gusanito por el arte seguía muy presente, así que se inscribió en la Licenciatura en Artes Dramáticas en el INBA.

Bellas Artes es como la UNAM, que todo mundo quiere estudiar ahí medicina, porque es una escuela muy buena, pero es muy difícil entrar. Al Instituto Nacional de Bellas Artes van y hacen su examen de admisión muchísima gente cada año, en mi generación se quedaron 45 para el curso propedéutico. Y de esos, al final nos quedamos 30. Y ahí, al igual que en todas las carreras, a lo largo de la carrera se van saliendo varios, y al final acaban muy poquitos. En mi grupo acabamos 10.

Maya Karunna y Ariel Miramontes

Después de eso, Ariel Miramontes formó parte del Centro de Capacitación Artística de Televisa, y ya con muchas tablas como estudiante pudo dar el salto a obras de teatro profesionales, como El soñador navegante Al pie de la letra. Sus actuaciones en estas obras fueron notables, por lo que ganó el premio Revelación Masculina de la Asociación Mexicana de Críticos Teatrales.

Cuando yo estudiaba teatro no sabía hasta que punto estaba dispuesto a echarme un clavado adentro de mí mismo, para meterme con mis emociones. Porque mucha gente piensa que ser actor es aprender a decir textos, y en la escuela de teatro te enseñan que tienes que trabajar con tus emociones. Aprender a utilizar nuestras emociones es doloroso. 

Sin embargo, las puertas para papeles importantes en la televisión y el cine no se abrían fácilmente.

Cuando yo empecé en esto, iba a castings y no me quedaba. Me decían, “no me das el tipo de papá, porque eres muy joven”, o me decían “por tu color de piel, estás muy morenito para hacer esto, pero tampoco te podemos dar el papel del chavo banda porque no te ves banda”. Tenía un tipo extraño y por eso era difícil al principio.”

Al no tener tantas oportunidades, también entró al oficio de titiritero, y durante un rato se dedicó a fabricar y manipular títeres. Un poco de su talento en este rubro se puede ver en el video musical de la canción de Lu “Por Besarte”.

Ariel con uno de sus títeres

A pesar de no tener todavía una gran oportunidad, Ariel no se dio por vencido. Él sabía que su destino estaba en la actuación. Era la única actividad que lo llenaba y lo hacía feliz.

Mi abuelo me dijo algo que se quedó muy grabado, que el secreto de la felicidad es vivir de lo que te causa placer, si tú trabajas en algo que te causa placer vas a ser feliz, no importa que sea o si ganas poquito o ganas mucho. Porque a final de cuentas lo importante es estar contento, si tú estás contento, lo demás es lo de menos. Y el dinero y la fama, si eso es lo que quieres, va a llegar, y si no es algo que te interese, pero lo haces con pasión, igual va a llegar.

Afortunadamente, así fue. Y su vida actoral comenzó a desviarse hacía la comedia, en parte, gracias a Mara Escalante.

Mara era su amiga y solían encontrarse en fiestas. Se llevaban muy bien y tenían caracteres y gustos muy similares, así que era predecible que comenzarían a trabajar juntos.

Mara antes de ser mi compañera de trabajo fue mi amiga. Nos presentaron unos amigos de trabajo, y me decían ” tienes que conocer a Mara, te va a caer increíble”, y así fue. Antes de comenzar a trabajar juntos compartimos fiestas. Estábamos chavos y tuvimos muy buena química desde el principio.

Juntos comenzaron a trabajar en un show en el Bar Miau, donde tanto él como Mara pulieron su talento como humoristas. Mara comenzó a ser invitada a programas de televisión, como Humor es… los comediantes, y poco después tuvo participación regular en Al fin de semana, el programa estelar de canal 2 de los domingos conducido por el Coque Muñiz.

Ariel con su equipo en Hazme Reír y serás millonario

Mara decide sumar a Ariel a esta sección cómica, y preparan una rutina con un personaje que se llamaba Lauro. En Lauro ya se encuentra el prototipo que, años más tarde, dará forma a Albertano.

Posteriormente, al lado de José Luis Guarneros (El Macaco), haría el show de cabaret La pulga caliente, que se representó en varios espacios de la Ciudad de México con bastante éxito. 

Pero la primer gran oportunidad de Ariel Miramontes se da en el concurso Hazme reír y serás millonario. Ariel participó como un “ilustre desconocido”, como llamaban a los aspirantes a comediantes, al lado de Mara Escalante como coach y Yurem Rojas como “famoso” con el que tenía que apoyarse para hacer sketches.

Este reality show permitió a Mara Escalante mostrar a su personaje Doña Lucha, y la química con Ariel interpretando a su hijo, una evolución de Lauro, era evidente. También nos presentó a “Doña Bonita”, una parodia de las telenovelas clásicas que posteriormente formó parte del universo de María de todos los Ángeles. Lamentablemente Ariel no ganó, quedó en segundo lugar, pero sí ganó mucho reconocimiento, sobre todo porque en más de una ocasión su trabajo fue ampliamente comentado favorablemente por críticos y público.

La primera aparición de Albertano en María de todos los Ángeles

El salto a la fama estaba muy cerca, y llegó con un proyecto cinematográfico que preparaba Mara Escalante, que se fue transformando en la serie María de todos los Ángeles.

Mara Escalante quería hacer una película. Tenía un tratamiento de una cinta de comedia ligera, pero ni una sola de las productoras del país se interesó en el proyecto. Con ayuda de Ariel Miramontes y otros amigos adaptaron la idea de Mara a una serie de comedia y la presentaron en Televisa. Ese proyecto se transformó en Maria de todos los Ángeles. El equipo del productor André Barren capacitó a Mara y Ariel en los secretos de las sitcoms, y poco después de sumó al trabajo creativo José Luis Guarneros.

A pesar de que muchos no confiaban en la serie, e incluso se enlató durante un tiempo, María de todos los Ángeles fue un éxito. Y volvió increíblemente popular a Albertano, el personaje de Ariel. A partir de entonces hemos visto a Albertano en un sin número de proyectos, desde lanzando sus propias canciones, conduciendo programas en Bandamax, protagonizando obras de teatro, campañas publicitarias, como juez de reality shows e incluso al frente de series alejado de Doña Lucha.

Contrario a lo que algunos actores dicen, que prefieren variar mucho sus personajes para no “encasillarse”, Ariel es muy feliz con Albertano:

En la escuela de teatro hice mucho teatro clásico, pero siempre quise hacer un personaje entrañable. Admiré mucho a los grandes cómicos de la época del cine de oro, pero a quien admiraba más era a la India María. Me encantaba su personaje, porque no podía creer que fuera una actriz quien estuviera haciendo eso. Y eso es lo que busco con Albertano.

Ariel Miramontes en el 2021

Ariel sabe que, a pesar de las críticas, él está cada vez más contento de hacer lo que le gusta.

Algo que dijo Woody Allen, y que se me quedó muy grabado y, creo que me ha ayudado, “yo no sé cual es la clave del éxito pero la clave del fracaso es tratar de gustarle a todo el mundo”.

Sin duda Ariel es una prueba de que, con trabajo, dedicación y mucha pasión, se puede conseguir todo en esta carrera.

agosto 11, 2020

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