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Aprende a huir de los cobradores de la tanda como Doña Lucha

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Si quieres que te den un día más para pagar la renta, debes aplicar estas frases que ha dicho doña Lucha en María de Todos los Ángeles.

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Los tiempos son duros y en esta época es normal no poder juntar lo de la tanda y quedar a deber para mañana. Es bonito y está bien. Incluso nuestra amada Doña Lucha lo ha hecho y de una manera en que solo los profesionales saben hacerlo.

Para poder darle la vuelta a los cobradores de la tanda se requiere mucha imaginación y ganas de hacer drama. Uno queda como moroso, pero se consigue extender el plazo del pago... además, como dice aquella canción, uno no es monedita de oro.

Doña Lucha es experta en obtener tiempo para pagar la tanda. En el capítulo 5 de la primera temporada "Sostengo el Pi", vemos como Betzabé va a cobrarle la tanda a doña Lucha porque va a ocupar ese dinero. Cuando llega a su puerta, la habilidad de la mamá de Albertano es tal que termina haciendo que Betzabé le deba dinero a ella.

¿Quieres conocer los secretos de mama Lucha, heredados de Papá Antonio y Mamá en gracia?

Aplica las siguientes frases cada que un cobrador llegue a tu puerta.

"Cállate que me estaba bien mala, ya hasta me iban a llevar a la clínica 32... No, llegas en mal momento. Dispensame eh." y pum, le cierras la puerta antes de que diga algo.

"De qué sirve que te dé el dinero de la tanda si se te va a ir como agua..." Puedes aplicar esta frase hasta para cuando te reclamen los 20 pesos que te prestaron para tus galletas.

"No hay que ser apegada al dinero. ¿Qué cosa tan fea es esa? Caramba. Vienes muy sobrecargada de malas vibras."

También puedes decirle a los cobradores esto:

"Ay, Santa Muerte. No ande haciendo eso. Un día se le va a declarar la diabetes a alguien."

Y ya cuando la cosa se puso fea y nada más no entienden de razones, dices lo siguiente:

"Ahora sí ya me llenaste el karma de piedritas. Ya no respondo de mí y de mi Pí."

O finalmente la que nunca falla. Nos referimos a este gran monologo inmortal de Doña Lucha:

"Este sufrimiento que me estás haciendo pasar no tiene nombre... pero un día me vas a buscar y no me vas a encontrar y vas a llorar lágrimas de sangre. Se me va la boca de lado... se me va la boca de lado."

Listo. Ya sabes evadir deudas como la mamá de Albertano. Si no te perdonan el día, por lo menos los haces reír.