Todo un personaje

Mezcalent

¿Por qué salió Don Ramón de El Chavo del 8? Se revela la verdadera causa

facebook

twitter

whatsapp

Email

El nieto de Ramón Valdés aportó nuevos datos que desmienten la versión de Carlos Villagrán y apuntan ni más ni menos que a La Chilindrina y Doña Florinda.

Install
Agréganos a tu pantalla de inicio para visitarnos más fácil y rápido

Las verdaderas razones de la salida de Don Ramón de “El Chavo del 8” han salido a la luz. De lo que no cabe duda es que su personaje dentro del programa fue uno de los más queridos por el público.

Y es que Ramón Valdés tuvo el talento de imprimirle carisma y personalidad a un papel con el que todo México y Latinoamérica se identificó: el del desempleado mil usos que no tiene para pagar la renta, que inventa toda clase de pretextos para salirse con la suya, y que además es maltratado por su vecina (Doña Florinda).

Además, el gran personaje de Don Ramón servía de contrapeso perfecto para El Chavo del Ocho, quien siempre terminaba echando a perder los planes de obtener algo de dinero o éxito del desafortunado Don Ramón.

Todos tenemos un vecino de 8 años así, ¿no? Y quien lo niegue, que arroje la primera torta de jamón.

Fue tan querido el personaje, que la mayoría de los seguidores de El Chavo coinciden que hubo un antes y un después en el programa cuando Don Ramón dejó la vecindad.

¿Cuáles son los verdaderos motivos de la salida de Ramón Valdés del elenco de El Chavo?

Una vez descartada la teoría de que el señor Barriga terminó echándolo a la calle por deberle años de renta, nos remitimos a la historia documentada del porqué Don Ramón dejó de salir a cuadro en 1979.

Según Mario Villagran “Kiko” ( o “Quico”, según a qué época del personaje nos refiramos ), Don Ramón había dejado el papel y el programa en solidaridad con él. Como es bien sabido, Villagran había tenido diferencias con Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, y ello había motivado su retiro, secundado supuestamente por Don Ramón como una muestra de amistad. Sin embargo, recientemente, un nieto de Ramón Valdés habría echado por la borda esa teoría. Y esto se pone más interesante que los X-Files o un video de Jaime Maussan.

“Sí hubo un tiempo en que la vecindad era una familia hermosa, se la pasaban increíble, se querían, todos aprendían de todos, pero lamentablemente, cuando eso dejó de funcionar, mi abuelo dijo: ‘Con permiso, yo le voy al Necaxa’, y mejor se fue”, reveló Miguel Valdés, el descendiente del gran Don Ramón, aludiendo a una de las frases clásicas del personaje cuando se quería zafar de alguna situación complicada.

Según estas revelaciones concedidas por el mismo Miguel Valdés en una programa de televisión sudamericano (donde "La Vecindad del Chavo" fue icónica) transmitido por TVN de Chile, la verdadera salida de Don Ramón se dio cuando el actor comenzó a notar que el ambiente se comenzaba a poner hostil, debido a las constantes fricciones entre María Antonieta de las Nieves y Florinda Meza. A la larga, las cosas se mantuvieron estables (pese a los berrinches de “La Chilindrina”) pero el daño ya estaba hecho: Don Ramón estaba fuera del programa.

A fines de los años 70, el personaje dejó la serie y se aventuró a hacer televisión con “Kiko”. Luego, cuando las aguas detrás de cámaras con el elenco de Chespirito se calmaron, Don Ramón regresó en 1981, para alivio de los fans. Y claro, de cierta Bruja del 71.

Sin embargo —y aquí es donde se pone tristona la historia—, su reincorporación fue breve porque en ese entonces, Ramón Valdés comenzó a tener problemas de salud derivados de su adicción al cigarro y decidió dejar El Chavo del Ocho definitivamente.

“La presión que ya existía adentro fue suficiente para que él decidiera ya no estar en ese lugar. No se metía en los problemas, no le gustaban las confrontaciones, por eso decidió irse”, zanjó Miguel Valdés, derribando de paso, los dichos de Carlos Villagrán.

Finalmente, en 1988, —pocos años después de su segundo y lapidario retiro del programa—, que como consecuencia de los daños pulmonares causados por el tabaco, Ramón Valdés falleció dejando tras de sí un legado imborrable en la historia de la comedia mexicana gracias a su admirado e inolvidable personaje de Don Ramón.