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Vengo en modo hippie, pero con un chingo de energía, porque hoy andamos vibrando alto, bueno, en mi caso, vibrando bajo, ¿no? Mi nombre es emanuel ibarra, yo sé que se me escucha la voz de niño, y que también tengo la estatura de niño, pero no, no soy un niño, ya tengo 31 años, sí.
Sí, es que a mí se me bloqueó el chakra de la estatura, no es de que me haya faltado calcio, no, no, no, más bien como que me faltó que se me alinearan más las cosas espirituales, ¿no? Sí, es que mi mamá siempre le pidió al universo un hijo, y el universo le dijo, pues ahí está, te mando como la versión gratis, ¿no?
La versión chiquita, y pues ya, nací yo. Ay, pues les voy a contar un poquito de mí, yo soy el tercero de cuatro hermanos, ¿sí?
Sí, ya, ya, mis papás. Mis papás, pues, no tenían tele, evidentemente, ¿no?
Tenían mucho tiempo libre acá, pues, para conectar energías, ya sabes, puro amor y paz, y paz, paz, paz, paz, paz, ¿sí? Yo soy ese hijo que el universo dijo, no, pues ya, salió, ni modo, ya, ni pedo, ya, ¿sí, no?
O sea, no sé si fui un accidente, o fui un condón roto, ¿no? Simplemente salí, ya, yo creo que mis papás dijeron, ya, hay que soltar, y fluir, fluir, fluir, fluir.
Es que yo desde que nací... Sí, fui un problema, en serio, o sea, yo fui prematuro, o como de un hippie, me manifesté en versión adelantada, ¿no?
Es que yo, la verdad...