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Si yo quiero comer, no lustrarme los zapatos, oígame. Si yo quisiera, los traería...
Vuelva pronto. Hola, buenas tardes.
Soy héctor. ¿gusta ordenar?
Oígame, oígame. A mí no me gusta eso de andar dando órdenes.
Eso es de gente prepotente. Y yo más bien me siento impotente cuando me arcan y no me puedo defender, oígame.
No, no, no, no. Yo me refiero a que si usted va a ordenar la comida.
Claro que no, oígame. ¿por qué voy a ordenar la comida si ese es su trabajo?
Además, yo no puedo ordenar la comida porque yo no sé dónde van las hamburguesas ni en qué caja van las salsitas, oígame. No, no, señor.
Quiero decir que ¿qué va a comer? Pues quiero comer una hamburguesa, unas papas y un refresco, oígame.
Ah, entonces le conviene un trío. Pero si yo quiero comer, no que me den serenata.
Además, luego, los tríos nada más arman panchos. No.
Usted no... Usted no entiende, mire.
Lo que pasa es que aquí tenemos paquetes de hamburguesas, papas y refresco y le sale más barato que pedirlo por separado, ¿sí? ¿sí me entendió?
¿ya me entendió? No, pero si me explica, le entiendo, oígame.
Mire, tenemos paquete de hamburguesa, papas y refresco y según el tipo de hamburguesa que quiera, es el número de paquete. ¿qué paquete va a querer?
¿qué, qué, qué? ¿qué paquete va a querer?
¿que pa' qué me va a querer? Pues no sé, oígame.
Pues yo no sé ni de qué me está hablando, ni de quién me está hablando. ¿yo qué voy a saber?
Ahora, lo más seguro es que me quiera para ahorcarme, oígame. Porque todo el mundo para eso me quiere, para ahorcarme.
Por eso estoy sofocado aquí de la manzanita del pescuezo. ¿qué se le antoja?
Mire, tenemos también burritos. ¿burritos?
Sí. Oígame, pero ahí dice que nada más usan carne de res, oígame.
Bueno, bueno, bueno. Entonces, unos nuggets.
¿nuggets? Sí.
Sí, yo quiero comer, no lustrarme los zapatos. Oígame.
Mire, yo quisiera los trenes. Oígame, oígame.
Perdón, señor, me desespero. Pero me horcó, oígame.
Es que me desespero. Me horcó el despachador.
Sentí que me horcaba, oígame. ¿me alteras?
Sí, pero a mí me horcó comenzar. ¿cómo te gusta que te diga?
¿alz, puchunguita o mi amor? Dime como quieras.
¿te digo como quiero? Pues come.
Nada más no comas mucho para que lo puedas digerir. El que digerir fui yo.
¿fuiste tú? Sí.
¿y adónde fuiste? Fui al consulado, pero no entré y me regresé.
¿y por qué te regresaste? Es que iba a sacar una visa.
Pero me acordé que no iba a viajar a ningún lado. Y dije, pues mejor me espero a que alz y yo vengamos.
¿vengamos? No, mejor no vengamos.
Porque la venganza nunca es buena. ¿y quieres un dulce?
No, porque la venganza es dulce. Y la venganza nunca es buena.
Tienes razón. No es buena, se te pican los molares.
No, es que la venganza es dulce. Esa canción como me gusta.
Molares. Cantare.
Ay, siempre fuiste muy malo para las canciones chapanecas. Si no quieres dulces, ¿quieres pastas?
No, porque esas pastas ya no sirven. Ayer le puse una a mi cepillo de dientes y me lastimé las encías.
Pues fíjate que yo mejor sí voy a comer dulces. Ay, no tengo los cines.
¿no los tienes? ¿qué?
Los cines. No, no tengo los cines.
Bueno, tú verdaderamente nunca sabes dónde dejan las cosas. ¿a ti ya se te ve el avión?
El avión. El avión.