La cinta de acción de El Chapulín Colorado que Chespirito nunca aprobó

facebook

twitter

whatsapp

Email

La versión moderna del popular personaje es adictiva y original.

Install
Agréganos a tu pantalla de inicio para visitarnos más fácil y rápido

Latinoamérica ama a los personajes de Chespirito, por ello, no es novedad que surjan homenajes de todo tipo, dedicados a las creaciones de Roberto Gómez Bolaños. Tanto El Chavo como El Chapulín son figuras de culto en Argentina, Brasil, Chile o Ecuador. Y es en este último país, que se han hecho versiones no oficiales y muy maduras sobre algunos de estos clásicos.

Hace algunos años, los productores de Enchufe TV, realizaron una película (más bien cortometraje), que muestra cómo sería El Chapulín Colorado si fuera un héroe de acción rudo y adulto. El corto, toma elementos del cine estadounidense, agregando ninjas y villanos caricaturescos, así como el uso de armas y de escenas de acción, al estilo de las películas de karate y de superhéroes.

En esta visión personalísima de El Chapulín que a muchos encantó, el héroe es rudo y maneja bombas y gadgets, además del tradicional Chipote, que es una cotizada arma. Además, se puede hacer miniatura como pasaba en la serie con las famosas “pastillas de chiquitolina" y usa sus frases es "es que no me tienen paciencia" o "no contaban con mis astucia".

Recordemos que anteriormente, la misma productora había lanzado un trailer sobre un Chavo del 8 totalmente bizarro, que tenía un romance con La Chilindrina y además, era un chico malo. Muy, muy lejano de la inocencia que mantuvo otra de las recientes versiones piratas del personaje, y nos referimos a la fallida (porque ya la cancelaron) adaptación de El Chavo Metalero.

La cinta se llama El Chapulín Colorado: El hijo de la leyenda y sí, se trata de un nuevo Chapulín que resulta ser vástago del anti-héroe original y que busca vengar a su padre.

Si te gusta ver nuevas recreaciones de estos clásicos de la televisión, bien vale la pena que le des una ojeada a la disparatada versión ruda y hasta un poco gráfica (aunque con toques de humor y evidente parodia) del querido chapulín.